FRACTURAS

Cómo debe actuar el dueño de un perro con una fractura

Si se tienen ciertos conocimientos de primeros auxilios, se puede inmovilizar la zona lesionada con una revista o periódico
Los dueños pueden seguir ciertas pautas cuando su perro sufre una fractura. La principal es acudir cuanto antes al veterinario y mover lo menos posible al perro durante su traslado. Si se tienen ciertos conocimientos de primeros auxilios, se puede inmovilizar la zona lesionada con una revista o periódico, atado o vendado alrededor de la extremidad afectada.

En caso de no saber cómo hacerlo, por no tener unos mínimos conocimientos sobre cómo entablillar la extremidad, es recomendable no manipularla. Se corre el riesgo de lesionar más la zona. Las fracturas localizadas debajo del codo o de la rodilla, en las articulaciones, son más susceptibles de empeorar si se mueve al perro.

Los perros pueden quedar inconscientes tras sufrir una fractura. En estos casos, conviene trasladarlos con la cabeza levantada y no doblar o comprimir el cuello. De esta manera, evitaremos que se traguen la lengua y podrán respirar. Además, se reduce el peligro de lesiones en la zona de las cervicales.

La rapidez con la que traslademos al perro al veterinario es fundamental. Puede ser que el accidente ocurra durante el fin de semana o en día festivo, pero hay clínicas veterinarias que cuentan con servicio de urgencias y están disponibles las 24 horas del día.

Algunas de estas clínicas cuentan con una ambulancia para la recogida urgente de animales heridos. Hay que tener en cuenta que las lesiones internas pueden ser más graves que las fracturas, por lo que cuanto antes se localicen y se traten, mejor.

“Las fracturas que se producen en huesos planos se sueldan solas”, asegura el veterinario Ángel Suela. “Sin embargo, las localizadas en huesos largos, como el fémur, que rompen el tejido, son fracturas más graves”, señala. Las hay que pueden necesitar cirugía o cédulas (similares a una escayola) que inmovilicen la zona afectada durante un mes.